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La dieta proteinada es altamente eficaz
para el tratamiento del sobrepeso.
En IML los pacientes realizan la dieta proteinada bajo control
de un médico especialista en endocrinología.
La dieta proteinada ayuda a corregir desórdenes
metabólicos de forma simultánea a la pérdida de peso.
La dieta proteinada debe realizarse
bajo control médico.
La Unidad de Endocrinología y Nutrición de IML
ofrece dietas personalizadas para la pérdida de peso.
  

Eficacia de la dieta proteinada frente a la dieta convencional hipocalórica

Los ensayos publicados en literatura médica indican una eficacia superior de la dieta proteinada frente a las dietas hipocalóricas convencionales sobre la reducción de peso, la preservación de la masa corporal magra y la mejora de varios factores de riesgo cardiovascular a corto plazo. Dicha eficacia superior frente a la dieta convencional, parece no ser totalmente dependiente del grado de pérdida de peso.

La dieta proteinada presenta alta eficacia frente a la dieta hipocalórica convencional

La dieta proteinada presenta alta eficacia frente a la dieta hipocalórica convencional

Los efectos beneficiosos de la dieta proteinada a corto y medio plazo se observan una vez acabada la etapa de adelgazamiento, pero dependen del mantenimiento del peso obtenido de forma prolongada, de ahí que la dieta proteinada deba acompañarse siempre de un proceso posterior prolongado y multidisciplinar de reeducación alimentaria.

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Diferencias en la reducción de peso y protección de la masa magra

Las dietas con muy bajo consumo de carbohidratos (como la dieta proteinada) se asocian a una mayor pérdida de peso a corto y medio plazo, con mucha mayor pérdida de masa grasa en comparación con el consumo equilibrado de los mismos como en las dietas hipocalóricas convencionales.

Esta mayor pérdida de masa grasa está en relación con la reducción en las concentraciones de insulina, con la consiguiente movilización exacerbada de ácidos grasos, mayor lipólisis, y utilización de la cetogénesis como fuente absoluta de energía.

La consecución de un ritmo de pérdida de peso adecuado a las necesidades y deseos del paciente es importante en cuanto a la consecución de una motivación para la realización de cualquier dieta y un bajo o muy bajo ritmo de pérdida (aunque adecuado desde el punto de vista médico) puede ser causa del abandono de la misma dieta, como ocurre en muchos casos con la dieta convencional.

La pérdida de peso no debe producirse en base a pérdida de masa muscular

La pérdida de peso no debe producirse en base a pérdida de masa muscular

De la misma manera, el aporte de proteínas de alta calidad, minimiza el efecto de la proteólisis durante la pérdida de peso. Así, las VLDV y en especial la dieta proteinada, son capaces de preservar la masa magra en mucha mayor proporción que la dieta convencional. Estos resultados están siendo corroborados en estudios comparativos que se hacen actualmente.

Diferencias en la saciedad

Incluso cuando se obtienen balances energéticos mucho más negativos con la dieta proteinada que con la hipocalórica convencional (ingesta calórica de 400-800 kcal en la dieta proteinada frente a 1000-1500 kcal en la hipocalórica convencional) la percepción de hambre ha demostrado ser mucho menor en la dieta proteinada.

La explicación a este proceso puede obtenerse en el mayor grado de inducción de saciedad por parte de las proteínas, el efecto anorexígeno de los cuerpos cetónicos y la casi nula excursión de la glucemia postprandial con mínima elevación de la insulinemia posterior.

Esta reducción en el apetito es fundamental a la hora de una correcta cumplimentación de la dieta ya que la aparición de hambre es la principal causa de transgresión de la misma. La ausencia de hambre, además, es una ayuda muy valorable cuando la dieta se combina con terapia conductual, y es fundamental en la reeducación alimentaria posterior.

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Diferencias sobre el control de la glucemia y el riesgo cardiovascular

La evidencia obtenida en estudios de dietas proteinadas y dietas con bajo contenido en carbohidratos permiten afirmar que, de forma independiente al grado de pérdida de peso, hay una reducción más intensa, rápida y prolongada del metabolismo hidrocarbonado (glucemia en ayunas y postprandial, reducción de la HbA1c, reducción en la  insulina basal y estimulada, mejora de la sensibilidad a la insulina) en personas con alteraciones del mismo o factores de riesgo (diabetes mellitus tipo 2, intolerancia oral a la glucosa, glucosa basal alterada, hiperinsulinemia, resistencia a la insulina, etc.).

La dieta proteinada mejora el control de la glucemia y el riesgo cardiovascular

La dieta proteinada mejora el control de la glucemia y el riesgo cardiovascular 

Junto al efecto de la propia pérdida de masa grasa, la cetosis:

  1. Induce a la reducción de marcadores proinflamatorios típicos de la diabetes y prediabetes, disminuyendo la apoptosis (o muerte celular) de la célula pancreática tipo β, ralentizando la progresión de la enfermedad.
  2. Incrementa la expresión y la sensibilidad de los receptores de insulina (receptores GLUT-4).

La intensa reducción del peso (en función de la masa grasa), la reducción de la resistencia a la insulina (con mejora de los trastornos del metabolismo de la glucosa con diabetes mellitus), la reducción de la tensión arterial y mejora en el patrón lipídico, y la reducción en la concentración de sustancias metabólicamente activas secretadas en el tejido graso (resistina, TNF-α, etc.) causantes de lipotoxicidad, da lugar a una mejora rápida y prolongada de los factores de riesgo cardiovascular. Esta mejora es más intensa y rápida en la dieta proteinada que en las dietas hipocalóricas convencionales.

La Unidad de Endocrinología y Nutrición de IML ofrece a sus pacientes la dieta proteinada bajo control médico. Puede Solicitar Consulta Gratuita  con uno de nuestros médicos expertos.