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La dieta proteinada es altamente eficaz
para el tratamiento del sobrepeso.
En IML los pacientes realizan la dieta proteinada bajo control
de un médico especialista en endocrinología.
La dieta proteinada ayuda a corregir desórdenes
metabólicos de forma simultánea a la pérdida de peso.
La dieta proteinada debe realizarse
bajo control médico.
La Unidad de Endocrinología y Nutrición de IML
ofrece dietas personalizadas para la pérdida de peso.
  

Historia de la dieta proteinada

Los inicios de las Dietas Proteinadas

La historia de las VLCD se remonta hasta 1929, cuando Evans & Strang publicaron los resultados de la aplicación de su tratamiento dietético.

La dieta estaba realizada con nutrientes de los alimentos y compuesta de 50 g de proteínas, con un aporte energético de 400 kcal/día.

Basándose en la experiencia con cientos de pacientes, los autores concluyeron que eran un método efectivo y seguro de perder peso.

Los inicios de la dieta proteinada se produjeron a principios del siglo XX

Década de 1970: la dieta proteinada como método de adelgazamiento

Sin embargo, no fue hasta la década de los 70 cuando esta aproximación terapéutica fue reintroducida con éxito como método de adelgazamiento por el Dr. Blackburn en 1.971, y McLean Baird en 1.974.

Los trabajos del Dr. Blackburn dieron origen a la definición de protein sparing modified fast ó PSMF (ayuno modificado ahorrador de proteínas) y al protocolo estricto de utilización de la dieta en 1.973, fundamento de su tesis doctoral en la Universidad de Harvard. El protocolo fue completado por el Ministerio de Salud de los Estados Unidos, confirmándose posteriormente por los profesores Bray, Bouchard y James, por Henry y Gumbiner, y por Bjorntorp y Brodoff en diferentes estudios clínicos.

El desafío para Blackburn era encontrar un régimen que pueda proporcionar un balance calórico negativo asegurando al mismo tiempo un balance nitrogenado equilibrado. El profesor demuestra que una privación calórica con ausencia completa de carbohidratos podría neutralizar el efecto anabólico (formador) de la insulina sobre el metabolismo de los lípidos.

Así, manteniendo baja la tasa de insulina, el catabolismo (destrucción) de los triglicéridos se desencadena y sus residuos, en especial los cuerpos cetónicos, abastecen al organismo de la energía necesaria. Paralelamente, la tasa de glucosa se mantiene a niveles fisiológicos.

Él demuestra que pequeñas cantidades de aminoácidos podían compensar el balance nitrogenado negativo manteniendo la masa muscular del organismo. Es Blackburn quien determina la cantidad exacta de proteína a administrar a un sujeto para proteger su masa muscular en el curso del ayuno.

Los cambios metabólicos del régimen propuesto poseían tres ventajas sobre otras propuestas dietéticas:

  • Un control absoluto del hambre.
  • Una pérdida rápida de peso.
  • Una completa protección de la masa muscular.

Los resultados dieron lugar a un gran interés comercial, sobre todo en Estados Unidos, donde miles de médicos adoptaron esta técnica de adelgazamiento.

En 1.975, el Dr. Marineau fue el primer médico canadiense en aplicar la teoría del Profesor Blackburn. Tradujo la definición original por el de jeûne protéine o diète protéinée (ayuno con proteínas) para hacer una distinción entre esta dieta y otros regímenes hiperproteicos comunes en la época como la dieta Atkins. Dicho término es el que actualmente se utiliza, con la traducción en español por dieta proteinada.

Desafortunadamente, el uso comercial de un hidrolizado de colágeno líquido como única fuente de proteínas y la no inclusión de un adecuada cantidad de vitaminas, minerales y electrolitos resultó fatal en muchos pacientes debido a la depleción de músculo cardiaco y alteraciones electrolíticas graves, de tal forma que fueron proscritas de forma generalizada.

La Dieta Proteinada en nuestros días

No fue hasta la realización de varios estudios en la década de los años 80-90, que demostraron la necesidad de utilizar proteínas de alta calidad y complementación con minerales, vitaminas y electrolitos, cuando la utilización de la dieta proteinada repuntó con resultados de eficacia y seguridad contrastadas.

Las dietas muy bajas en calorías precisan aporte de proteínas de alta calidad

Desde entonces, más de 3 millones de pacientes la han seguido con éxito en todo el mundo, y son con seguridad el método de adelgazamiento más extendido en la literatura médica. Su uso se ha implementado en el exceso de peso simple, o asociado a numerosas patologías como la diabetes Mellitus o la dislipemia, y en diferentes grupos de pacientes, con resultados expuestos en más de 500 referencias médicas.

La mayor parte de los estudios usan la dieta como parte de un plan general de reducción de peso. Mediante diferentes terapias combinadas, la reducción inicial de peso mediante la dieta proteinada es continuada con técnicas de soporte que intensifiquen la pérdida y el control del peso adquirido a largo plazo.

La principales críticas a la utilización de la dieta proteinada en el tratamiento del exceso de peso derivan, a juicio de muchos prescriptores, a la falta de conocimiento de los críticos respecto del protocolo estricto, los fenómenos fisiológicos en los que se basa, y la atención centralizada en aquellos casos de los albores de la dieta proteinada, con efectos secundarios a menudo fatales, o los fracasos derivados en su mayor parte por la falta de rigor en la prescripción correcta según el protocolo validado, por facultativos incompetentes o con falta de escrúpulos.

La Unidad de Endocrinología y Nutrición de IML ofrece a sus pacientes la dieta proteinada bajo control médico. Puede solicitar consulta con uno de nuestros médicos.

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