Foro Facebook G+ Twitter Youtube RSS Contactar
La dieta proteinada es altamente eficaz
para el tratamiento del sobrepeso.
En IML los pacientes realizan la dieta proteinada bajo control
de un médico especialista en endocrinología.
La dieta proteinada ayuda a corregir desórdenes
metabólicos de forma simultánea a la pérdida de peso.
La dieta proteinada debe realizarse
bajo control médico.
La Unidad de Endocrinología y Nutrición de IML
ofrece dietas personalizadas para la pérdida de peso.
  

Seguridad y efectos adversos de la dieta proteinada y las VLCD (very low calories diets)

Lejos del miedo original a este tipo de dietas (dietas proteinadas), la National Task Force on the Prevention and Treatment of Obesity (Estados Unidos, 1993) concluyó que "Las VLCD actuales son seguras generalmente cuando se usan bajo supervisión médica apropiada en individuos obesos, y son usualmente efectivas al promover una pérdida de peso significativa a corto plazo, con mejoría concomitante de las condiciones asociadas a la obesidad"

La dieta proteinada bajo control médico es segura

La dieta proteinada bajo control médico es segura

Siguiendo los protocolos estrictos validados en diferentes foros de expertos, la dieta proteinada, como variedad de VLCD, da lugar a pocos efectos secundarios adversos y estos son de carácter leve y transitorio.

La mayor parte de los efectos secundarios adversos son similares a los aparecidos en otros tipos de aproximaciones dietéticas convencionales, y secundarios a los fenómenos fisiológicos adaptativos en el ayuno modificado. La dieta proteinada debe ser prescrita sólo por facultativos especialmente formados en este tipo de dieta, bajo un protocolo de actuación y un seguimiento clínico riguroso y frecuente del paciente, y como parte de un proceso de aprendizaje multidisciplinar de hábitos de alimentación y actividad física que favorezcan el mantenimiento del peso obtenido a largo plazo.

La principales críticas a la utilización de la dieta proteinada en el tratamiento del exceso de peso derivan de la falta de conocimiento de los críticos respecto del protocolo estricto, los fenómenos fisiológicos en los que se basa, o focalización en los fracasos derivados, en su mayor parte, por la falta de rigor en la prescripción correcta según el protocolo validado por facultativos no competentes.

¡Pide tu cita! Primera Consulta Gratuita En IML le atenderá un médico especialista en su tratamiento desde la primera consulta.

Efectos secundarios de las VLCD

La aparición de efectos adversos en el contexto de todas las VLCD, es frecuente, aunque menor en el caso de la dieta proteinada (por las características de la misma). Sin embargo, la frecuencia y severidad de éstos se minimizan cuando existe un conocimiento intenso del metabolismo en el ayuno por parte del prescriptor, se considera al paciente de forma individual y al proceso de adelgazamiento como algo evolutivo en el tiempo, de tal forma que las correcciones en el aporte energético y de nutrientes específicos, y un ajuste de minerales, vitaminas y agua se realicen de forma correcta en el momento adecuado.

La mayor parte de los efectos adversos de todas las VLCD (incluyendo la dieta proteinada) son leves, bien tolerados y transitorios, y dependen de la intensidad de la pérdida de peso, la duración de la dieta y el tipo de VLCD.

Efectos secundarios leves de las dietas proteinadas

Los efectos adversos leves de las dietas proteinadas más comunes son cansancio muscular, mareo e hipotensión ortostática leve, cefaleas, estreñimiento o diarreas, halitosis, nauseas, piel seca, caída de cabello, intolerancia al frío, edemas o alteraciones menstruales.

  • Algunos pacientes pueden sufrir debilidad muscular o calambres, debido a una insuficiente aportación de electrolitos (fundamentalmente potasio, sodio, calcio, magnesio) o a deshidratación. Las necesidades basales de los principales electrolitos y agua deben ser asegurados, y suplementados diariamente por un mayor requerimiento durante el adelgazamiento.

  • La deshidratación puede manifestarse como sed intensa, mareo, hipotensión ortostática, nauseas, piel seca. Es frecuente en las primeras 12-24 h. cuando la pérdida de agua y glucógeno es intensa y no se ha realizado una corrección externa adecuada. Los efectos de esta deshidratación han de ser muy bien controlados de forma preventiva y durante toda la dieta, con una ingesta de agua y sodio correcta, según las necesidades específicas de cada persona, en función de su gasto energético y la temperatura ambiente de su entorno.

  • La halitosis está en relación con la producción elevada de cuerpos cetónicos y se minimizan con una hidratación adecuada.  Los problemas de tránsito intestinal pueden estar relacionados con una baja ingesta de agua, fibra dietética, o hipomagnesemia relativa, y se corrigen equilibrando las necesidades.

  • En algunos casos se pueden producir diarrea o heces blandas, probablemente por una reducida absorción intestinal de nutrientes en alta concentración (como productos proteicos líquidos) más que por una atrofia adaptativa de la mucosa intestinal.

  • La sensación de frío es un fenómeno fisiológico vinculado a la reducción compensatoria del gasto energético en cualquier tipo de dieta, la reducción en la actividad del sistema nervioso simpático,  la disminución de la capa grasa aislante, o a una hipotensión mal compensada.

  • Las alteraciones menstruales son comunes a toda pérdida ponderal apreciable, y frecuentes en cualquier VLCD. Se pueden manifestar como cambios en la cantidad o calidad de las menstruaciones, y siempre de carácter transitorio. Son debidos al hipogonadismo transitorio consecuencia del ayuno y a la caída de la producción de estrógenos de origen adipocitario.

  • La caída de cabello o alteraciones de piel y uñas no son frecuentes en la dieta proteinada, pero dependen de un correcto suplemento de vitaminas y minerales específicos durante todo el proceso, así como del aporte asegurado de ácidos grasos esenciales (fundamentalmente en procesos de larga duración).

La Unidad de Endocrinología y Nutrición de IML ofrece a sus pacientes la dieta proteinada bajo control médico. Puede solicitar consulta con uno de nuestros médicos.

Efectos secundarios moderados o graves de la dieta proteinada

Los efectos secundarios significativos o severos de las VLCD son la gota, la colelitiasis, y las alteraciones cardiovasculares. Sin embargo, su relación específica no está claramente definida. La aparición de estos efectos adversos es muy rara (y de aparición generalmente en el periodo de realimentación posterior) siendo casi inexistentes en el caso de una dieta proteinada correctamente realizada.

Hiperuricemia y gota:

Los niveles plasmático de ácido úrico se pueden elevar de forma moderada (<10mg/dL) pero la aparición de clínica gotosa es muy rara en pacientes sin historia previa de gota. Es debido a un incremento en el metabolismo proteico, incremento del consumo de purinas (sobre todo en caso de dietas hiperproteicas) o, fundamentalmente, por la deshidratación.

En caso de crisis de gota es necesario la suspensión de la dieta y tratamiento específico. El riesgo de gota en la dieta proteinada es raro, ya que el aporte de proteínas es equilibrado en cantidad y calidad, pero puede precisar de tratamiento profiláctico previo en pacientes sintomáticos.

Colelitiasis y sus complicaciones:

La colelitiasis es más frecuente en pacientes con obesidad, incluso en ausencia de dieta, debido a la presencia de bilis litogénica, pobre contractibilidad de la vesícula biliar, y estasis biliar intrahepática. El adelgazamiento y la rápida reducción de peso parece que pudiera incrementar el riesgo de enfermedad biliar, pero no está claro si es debido al tipo de dieta o al grado de reducción de peso.

En la dieta proteinada, un riguroso control de la enfermedad previa, tratamiento profiláctico en casos seleccionados con ácidos biliares, y la ingesta obligatoria de 7-10 g. de materia grasa, hacen de esta complicación un evento muy raro.

Complicaciones cardiacas:

El riesgo de complicaciones cardiacas, incluyendo la disrritmias severas y la muerte súbita han sido el factor limitante al uso de las VLCD y consecuentemente de la dieta proteinada, debido a los antecedentes documentados en los años 70s en relación con un preparado de baja calidad proteica.

La hipotensión y depleción mineral (fundamentalmente de potasio) en el contexto de una dieta no controlada o mal cumplimentada pueden dar lugar a trastornos severos del ritmo cardiaco. En el tratamiento dietético de pacientes con obesidad en el contexto de una dieta proteinada con aporte correcto de proteínas de alta calidad y biodisponibilidad y aporte electrolítico estricto, estas complicaciones no se producen y la mortalidad es menor que la esperada en pacientes obesos sin dieta.

¿Desea más información? las condiciones. Cargando consulta

Efectos adversos sobre la conducta alimentaria

Algunos expertos han determinado un incremento de los trastornos alimentarios en pacientes que han sido sometidos a tratamiento con VLCD o dieta proteinada. Sin embargo esta asociación no ha podido ser comprobada y tampoco su relación con el tipo de dieta realizada (VLCD o LCD). Parece estar más determinada por las características psicológicas del paciente (tolerancia al sobrepeso, intentos de adelgazamiento previos y recaídas, grado de adaptación a la dieta, etc.) y el entorno de realización del tratamiento dietético.

La realización de dieta proteinada conforme al protocolo, el apoyo psicológico con modificación conductual durante el adelgazamiento intenso y un necesario periodo prolongado de readaptación y reeducación multidisciplinar hacia una alimentación y estilo de vida equilibrados, minimizan la ansiedad, los comportamientos alimentarios alterados y la recaída durante el periodo de adelgazamiento y posterior.

“Supuestos” efectos adversos a largo plazo no contrastados

Las repercusiones del consumo de proteínas sobre la salud renal son motivo de preocupación. Sin embargo, aunque la proporción de proteínas en la dieta proteinada es alto (en relación a los otros nutrientes), la cantidad absoluta de las mismas no es mucho mayor de las consumidas en la alimentación diaria o en las dietas hipocalóricas convencionales (0,8-1,5g/Kg peso ideal/día), por lo que suponer un riesgo de la dieta proteinada sobre la función renal debido a la cantidad de proteínas debe ser puesto en tela de juicio.

Además, según una revisión reciente, la evidencia relativa a un posible umbral más allá del cual la ingestión de cantidades superiores de proteínas puede alterar la función renal normal no es concluyente. Sin embargo, en los pacientes con enfermedad renal crónica, el consumo elevado de proteínas, tanto de origen vegetal como de origen animal, puede acelerar la lesión renal.

Aunque no se han demostrado efectos nocivos de la dieta proteinada sobre la cinética ósea en estudios a corto o a largo plazo (1 año), está justificada la realización de nuevas investigaciones sobre las repercusiones a largo plazo sobre la salud ósea.